Esto de ser mamá, no es nada fácil. Y es que todos los factores externos cuando juntos con los internos, te pueden jugar una mala partida. Y si le juntamos el cansancio generado. Apaga y vamonos.

Cuando te tornas mamá y, con ello, responsable de un pequeñin, es algo así como que si firmaras un contrato de trabajo con duración de 24 horas al día, los 7 días de la semana, por los próximos 18 años. Ah, bueno, puede que por unos 25 o 26. Más cosa, menos cosa. Menudo trabajo, ¿no? Sin duda, el trabajo más difícil del mundo. Y no pidas días libres: no los hay.  ¿Cansancio a Tope? Pues sí.

 

Días fáciles, Días difíciles

Sí, tranquila =) Hay días fáciles jejej Pero sí, es cierto, también hay días de «terror» en los que no sabes que hacer, en que tienes que enfrentarte a berrinches, cólicos, pocas horas de sueño y se acumula el cansancio, una mala alimentación, a personas que en vez de ayudarte hacen exactamente lo contrário, a llantos, las responsabilidades de la casa y muchas veces, también un trabajo fuera de casa (ya sea media jornada o completa).

Esta situación afecta, indudablemente, a tu cuerpo y tu salud tanto física como emocionalmente. Así como te sientes agotada con las cosas sencilla, también te enojas con facilidad por cosas que parecerían no tener mayor importancia… ¿A que te suena? 

 

Cansancio… Agotadas

Si, estarás cansada. Agotada. Porque no has parado desde que nacieron tus retoñitos. La maternidad habrá consumido tus fuerzas y energías. Ya no eres ni sombra de lo que eras. Tal vez no te peines con la misma frecuencia, ya no usarás tacones, le habrás dicho adiós al maquillaje. Te vestirás con lo primero que te encontrarás y hasta tendrás una pequeña grande lucha con esa pancita que se quedó del posparto. ¿Y sabes qué? No pasa nada si Gritas a los cuatro vientos ¡ESTOY CANSADA! No pasa nada… parece que en los tiempos que corren debes tener un extra de valentía para admitir que esto de la maternidad no es nada fácil y agota. Es como que si dices lo contrario eres una débil. ¿Perdona? 

Pues no. No es así. Desahogate. Que el cansancio es tan natural y normal en ti como en cualquier otra mujer o hombre.

 

Cansancio

 

Gratificante vs. Angustia

Ser mamá sí que es lo más gratificante y hermoso que hayas podido vivir. Pero también te trajo momentos de angustia, dolor y hasta desesperación. 

Sí, son sentimientos que solo experimentamos las madres y los vamos guardando en un cajóncito para que no nos afecten y así seguir con nuestra rutina. ¡NO…MAL! Hay que hablarlo, hay que desahogarse. No tíenes que vivir como si nada. No hay mal ninguno en hablarlo claro y alto para que te entiendan. Para que sepan lo que cuesta, que necesitas apoyo y comprensión. Que estar siempre, enferma o saludable, con sol o con lluvia, cuesta. Agota. Cansa. Estresa.

 

Tranquila

Es que ya no se trata de ocuparte solamente de tu bienestar personal, sino del de tus hijos, de la administración de tu hogar y de tus obligaciones laborales. Uf. Pero tranquila, no estás sola. Aún pasando por las mejores circunstancias, todas las madres, todos los días, se enfrentan a cambios y problemas ya sean menores o mayores que los tuyos. Yo los enfrento. Yo me agoto cada día. O, ¿acaso conoces alguna madre a la que le sobre ayuda o tiempo?

Bien me parecía que no =) Yo, particularmente, necesito que los días duren unas 72 horas mínimo, por favor… ¿Dónde Firmo?

Estrés 

Sí. Todo esto genera, y mucho, estrés. Y cuando tratamos de hablar del manejo del estrés, la verdad es que la vida de mamá es todo un malabarismo. Basta con mirar un par de cosillas que ya te he comentado antes. Y ya ni te digo todas.

Pero cuidado, es todo un malabarismo del cuál nadie te ha adiestrado. Y cuando intentas mantener las innumerables tareas «en el aire» (que si, que te hablo de malabarismo, como malabarismos de verdad jajaj), hasta parece que te aceleran la música. Y entonces empieza ese desgraciado estrés a hacerse grande, y entonces se hace enorme dentro de ti. 

 

Habla… o mejor, Grita

Sí, a ver si te escuchan. A ver si se dan cuenta de tu cansancio. A ver si te ayudan. Pero no te calles. Nadie puede adivinar que estás cansada. Nadie puede siquiera meterse en tu pellejo. No culpes a tu esposo, ni siquiera a tu madre o tu suegra por no ayudarte como querrías. No lo hagas, intenta respirar y meditar en que ellas no lo vivieron como tu. En que tu esposo ni siquiera nunca, jamás podrá siquiera imaginar lo que estás pasando, como lo vives y como lo sientes. 

Por eso, habla. Explica, comenta y comparte como te sientes. Cómo crees que te pueden ayudar. Esas tus dos o trés amigas de confianza, cuentáles. Aunque no sean madres (aún), si son tus amigas, te escucharán y estarán para ayudarte, para echarte uma mano. Confia en ellas. Y confia en ti misma.

Te Contaré algunas Cositas que me ayudaron y siguen ayudando

Cuerpos sanos, Mentes sanas

El estrés, de tanto cansancio acumulado, puede ser algo peligroso. Intenta Alimentarte sanamente. Intenta hacer algo de ejercício a diario. Muy pronto voy a empezar a compartir contigo los ejercícios que he empezado hacer en casa con mis hijos. (Recuerda, soy mamá de dos Indíos y trabajo en casa… sé de lo que hablo). Expresa tus emociones de maneras constructivas. Escribe tu própio diario, ayuda a desahogarte. 

Relajación y Recreación

Respira profundamente desde el vientre. Aprende a tensar y relajar tus músculos (en youtube hay varios videos que te ayudan con esto). Intenta visualizar imágenes mentales positivas. Medita o ora (reza) regularmente. Toma baños calientes. Baila, escucha y toca música =) Admira o crea arte. Escoge sabiamente lo que lees en libros y en Internet. Mira programas y películas relajantes o inspiradoras. Creeme, aunque (como yo) te quedes dormida apenas sale el título de la pelicula jajaja.

 

Cansancio

Perspectiva y punto de vista

Vive «un día a la vez», es decir, enfócate en el presente. Acepta lo que no puedes cambiar. Distingue entre lo que necesitas y lo que deseas. Perdónate y tente algo más de paciencia. Motívate y felicítate por tus logros. Cuando falles, aprende para la próxima no hacerlo mal. Busca lo gracioso o absurdo en las cosas, sí, esas cosas de las que te reirás un montón después =) Intenta sonreir frecuentemente, incluso cuando te cueste hacerlo. Cuenta tus bendiciones, verás como pesan más que las cosas «menos buenas». Espera, siempre, lo mejor. De todo.

Apoyo y Ayuda

Rodéate de personas de influencia calmante, esto es primordial. Desahógate con personas de confianza, pero de verdad, desahógate. Crea una red de apoyo entre tus familiares y amistades. Apoyate en otras madres, otras familias que te puedan apoyar y enseñar. Sigue blogs que te inspiren y ayuden. No tengas mieda o verguenza de consultar profesionales cuando los necesites. Procura apoyo en clases maternales, o de crianza natural, y/o iglesias de tu comunidad (las iglesias evangélicas/Bautistas suelen tener muchos apoyos y talleres para madres).

 

También te recuerdo que tienes este video en el canal de youtube que te podrá ser de gran ayuda <3

 

 

Y por supuesto, comparte este articulo con todas tus amistades, familiares y conocidos, en todo tu entorno. Así, conseguirás (juntamente conmigo) concienciar el máximo de personas que se mueven en el entorno de una mamá, o de una futura mamá.

Cuentáme ¿Cómo afrontas tu el cansancio? ¡Házmelo saber! Comparte con las demás mamás que padecen las mismas situaciones.

 

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