Los niños Obedientes… ¡no se quedan quietos!

y ya lo decian mi madre y mi abuela…

…que si no están quietos es señal de salud. Y para mi, eso TAMBIÉN es muy importante. Y hoy quiero hablarles de esto, porque es algo que me toca mucho ultimamente. Me preocupa. Y porque creo no seré la unica en pensar así… o sí, no sé… Pero esta, es MI OPINIÓN.

Creo que hay dos formas de enseñar la obediencia. O de hacer uso de nuestra autoridad como Papis Indios. Por un lado, una forma que ya la gente hoy día ve como antigua y equivocada. Se les pide a los niños que hagan esto o aquello, y ya está. Si no lo hacen, son punidos por su desobediencia. Y, por otro lado, la forma considerada más viable hoy día: Pedir a los niños solamente lo que ellos nos puedan dar. Es decir, pedir en una forma que agrade al niño.

Sinceramente, creo que ambas formas que descríbi anteriormente son extremas. Creo que realmente no debemos actuar  literalmente como la primera forma mencionada. Pero tampoco vivir regidos por la segunda forma de enseñanza de obediencia mencionada. 

…Equilíbrio…

Tiene y debe de haber un equilíbrio. No debemos hacer un abuso de poder cuanto a nuestra autoridad como Papis Indios. Pero tampoco dejar que vivan sin límites. Los niños son niños, y cada edad es una etapa. Cada edad presenta sus características. Como madres y padres creo que debemos esforzarnos por aprender acerca de ellas. Así, seguramente, cuidaremos muchísimo más de no caer en ningun de los extremos de enseñanza. Y que ese equilíbrio se extienda a los padres: son un equipo de Indios que conjuntamente trabajan para lograr el mejor desarrollo posible de los Indios Pequeños de la casa.

 

El Método Montessori

Me gusta mucho el método Montessori. Me gusta mucho coger aspectos del mismo y aplicarlos en nuestra casa, nuestra Tribo. Para los que no estáis familiarizados con este método, les haré una breve exposición del mismo.

El método Montessori es un método educativo ideado por la educadora y médico italiana María Montessori (fue la primera mujer italiana a licenciarse en medicina). Este se caracteriza por desarrollar en el niño la independencia, la libertad con límites, respetar la psicología natural y el desarrollo físico y social del niño.

El propósito de este método es liberar el potencial de cada niño. El método nació de la idea de ayudar al niño a obtener un desarrollo integral, para lograr un máximo grado en sus capacidades intelectuales, físicas y espirituales, trabajando sobre bases científicas en relación con el desarrollo físico y psíquico del niño. María Montessori basó su método en el trabajo del niño y en la colaboración adulto – niño. (Más info detallada en Wikipedia – Método Montessori).

 

Maria Montessori siempre defendió que movimiento es vida. A quién no le habrá pasado como a mí…pedirle a mi Indio Mayor que esté quieto más de X tiempo, se transforma en la Odisea Intergaláctica más impresionante de mi Universo. jajajaja Y es que les pedimos que la imobilidad cuando el imperativo de su vida es que se mueva incesantemente. Se le hace muy difícil obedecer, y es normal. Pero hay caminos. Hay formas de hacerles saber las normas de la vida. Y de pedirles cosas menores, que no se opongan al “ritmo de la vida”. Pero si formas que acompañen su curso de forma especial y adecuada a cada situación.

¿Qué le interesa?

“Claro que hay momentos en los que es necesario que el niño no se mueva demasiado. Acabas de vestir a tu niño para que salgan, por ejemplo, pero no quieres que se vaya corriendo para el  jardin a jugar con el barro. Bueno, hay una alternativa que no es sentarle y decirle que simplesmente esté quieto hasta que estés list@. ¿Le has observado bien? ¿Cual es, entonces, su interés más reciente en actividades menos movidas? Talvez media hora antes le hayas visto colocando la llave en la puerta, cerrando y abriendo. A lo mejor si tienes una cajita con un cierre y una llave, daselas…”

 

¿Miramos? o ¿Observamos?

Espero que puedan ver lo que yo veo aquí implicito. ¿Observamos a nuestros Indios? ¿Observamos lo que les gusta? ¿Conocemos a nuestros Indios? Más que observar…¿Les vemos? ¿Nos fijamos? Observar, no es mirar…puedo mirar y no ver nada. Pero no puedo observar sin fijarme en todo.

Basicamente, lo que Maria Montessori veía en los niños, una y otra vez, era la manifestación de la naturaleza. No podemos ordenar a un àrbol que no crezca. La unica forma de hacerlo es cortarle sus raíces. Hacer de ella un Bonsai. Retorciéndose su desarrollo. Desviarla de su camino. Impedir su verdadera Vida. Obstruir el camino que lleva al cumplimiento de su papel en la naturaleza.

 

¡Que la forma de enseñar obediencia no impida la vida!

La obediencia no puede ser tal que impida la vida. O yo no quiero concebirla así, no para los niños. Hay un contexto que respetar, una etapa, una edad. Para cada una de ellas, hay formas de enseñar. En eso creo. Que hay otro camino.

Los niños necesitan adaptarse a las condiciones de su ambiente y aprender de ellas. Todo a su alrededor tiene algo que enseñarles. Por ejemplo, pedirle a uno de mis Indios que “salga ya” de la ducha, cuando ele acaba de descubrir que las pompas en la pared se mueven muy lentamente cuando les soplamos suave, pero que se explotan si les soplamos fuerte. Y es que es necesario tener paciencia. Mucha.

Aunque esté desnudo. Aunque sea tarde. Es necesaria la paciencia. O las pompas se explotan. Las de la pared. Las de la vida. Talvez posamos cepillarnos los dientes y decirles que en un poquito, en cuanto cepillemos los dientes, le llamaremos e iremos a dormir. Que mañana jugamos un poquito más. ¿Sí? Probablemente sí. =)

Creo que hay formas de que la obediencia haga sentido en la vida de los niños. Así como en la nuestra. Hay que entenderles. Hay que entender la vida. Pero entender la vida es, a mi parecer, prestar atención. Es necesario observar (no mirar…observar, fijarse…) la vida para comprender sus leyes. Será necesario observar al niño que existe. El niño está ahí. Es el niño, y solo el juntamente con Él que comanda la vida, quienes nos pueden mostrar hacia donde apunta el sendero de su vida.

Observa…

La actividad que el acabó de realizar con algun interés, aquella a la cual ha retornado de vez en cuando a lo largo de los ultimos dias; la otra que le ha absorbido antes de ayer. Todas esas actividades son como las indicaciones en la carretera, indicándonos las reglas, fases y etapas de la vida. Cualquier cosa que pídamos, dígamos, exíjamos, tendrá que estar en consonancia con esas etapas. Con el entorno. Con el contexto.

Cuando Maria Montessori hablaba de la obediencia, hablaba de un niño que obedecia con alegria y rapidez, profundamente disciplinado y seguro de si. Ese niño solo es así porque está bien centrado en el sendero de su vida, en la etapa que le corresponde, se le ha “respetado” su contexto. Porque no está desesperado en volver, o permanecer en el curso correcto de su desarrollo.

 

Niños

 

Si, yo creo…

Creo firmemente en esto. Y es que creo que si no lo hacemos así, corremos el riesgo de caer en un círculo vícioso muy peligroso. Para ambas partes. Aunque los más perjudicados son ellos, nuestros Indios.

Me temo que si optamos por querer que lo hagan todo “aqui y ahora” con derecho a punición segura, caígamos en una crianza de gritos, pataletas, llantos, sufrimiento, dolor, inseguridad, trastorno constantes. Nosotros, como Padres, estaremos también nerviosos, angustiados, estresados, en todo momento porque los niños no son ni hacen lo que queremos que hagán. Los niños estarán angustiados, estresados, nerviosos, porque no tendrán tiempo de ser lo que son: NIÑOS.

Si les gritamos, terminaremos gritando más de cada vez que querramos que obedezcan en algo, si les pegamos será otra tendencia que siempre irá a más. Y ellos aprenderán a defenderse de la misma manera. No creo que eso sea lo que nosotras, Mamis Indias, y ellos, Papás Indios, querramos para nuestros Indios.

Así que sí… Sí, hago un apelo al equilíbrio, a la educación de cuerda para acá y para allá, al respeto de ambas partes, a los ejemplos prácticos, un apelo a ser lo que queremos que ellos sean mañana. Vivamos con Manos Libres para abrazarles y llevarles a la plenitud de su esencia.

Las palabras hablán y mucho…pero aunque las digamos chillando, el ejemplo siempre hablará más alto.

 

Niños

 

Seamos testimonios para nuestros Indios. Seamos paciencia cuando toca. Seamos autoridad cuando toque. Seamos Conscientes en todo tiempo.  Que Dios nos ayude a cambiar, y a ser mejores padres en todo momento. Yo la primera que cada día, en todo momento, creo que lo podría hacer muchísimo mejor.

¿Y tu?

 

 

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